Vinos del Uruguay lanzó su nueva campaña publicitaria

La campaña transmite los principales valores del vino uruguayo de una forma inédita, ya que para ello se realizó el primer rollo de película hecho completamente con botellas de vino. Con ese recurso original y único, la historia cuenta las virtudes de nuestros vinos a través del propio vino.

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Además se buscó recrear todo de forma totalmente artesanal, con dibujo a mano alzada, etiquetado a mano y la creación del propio dispositivo que simula un rollo de cine.

La total artesanalidad de todo el desarrollo, si bien implicó un gran desafío de producción, refleja un importante valor de nuestro sector vitivinícola.

La historia va acompañada de una canción que más que jingle es el «himno de nuestros vinos» en el que de una forma muy pegadiza canta a través de distintos conceptos que los vinos del Uruguay son lo más grande que hay.

Aquí el spot:

Fuente: inavi.com.uy

La madera, ¿por qué es tan importante para el vino?

El envejecimiento de los vinos en madera es relativamente reciente, se descubrió al observar la mejora que se producía después de tenerlos cierto tiempo en barrica para su transporte marítimo.

El vino en contacto limitado con el aire, desarrolla nuevos sabores y adquiere estabilidad. Posteriormente, los vinos deben continuar su evolución con una crianza en botella.

Pero, ¿por qué el vino mejora la envejecer en toneles de madera? Como en otras ocasiones consultamos a TONELLERIE MEYRIEUX, líder mundial en fabricación de barricas, para descubrir con mayor detalle las ventajas que ofrece la madera al vino.

Durante el envejecimiento en madera se producen los siguientes fenómenos:

  • Reacciones de condensación entre antocianos y taninos, que se dan con la intervención del acetaldehído y conducen a compuestos coloreados.
  • Reacciones de oxidación que en el caso de los antocianos son degradados, los taninos se pardean y las combinaciones taninos-antocianos evolucionan su color hacia el anaranjado.
  • Reacciones de condensación que llevan a la desaparición de moléculas por precipitación.
  • La madera cede al vino: Taninos, Polifenoles y sustancias aromáticas.

Concretando un poco más estos fenómenos desde el punto de vista organoléptico, hay que precisar que, los vinos soportan una serie de transformaciones que van a modificar de manera importante sus características iniciales.

Modificación del color

La microoxigenación que se produce a través de la madera, oxida los taninos y otros polifenoles y le hace perder su color rojo brillante y su viveza, con tendencia a avanzar hacia los anaranjados.

Este proceso se denomina ‘polimerización’, o sea la combinación de las moléculas responsables del color.

En los vinos jóvenes los taninos (amarillos) y los antocianos (rojos) están libres. El envejecimiento en madera hace que se acoplen uno al otro (polimericen) y mejoren recíprocamente: el rojo de antociano torna a castaño que junto al amarillo del tanino produce el característico matiz anaranjado, o ‘teja. Así se produce una estabilización del color.

Por otro lado, el sabor áspero del tanino se atenúa y desaparece. Igualmente se produce una lenta desaparición de las catequinas y procianidinas poco condensadas, y la formación de taninos de alto peso molecular.

Modificación sustancial de los aromas

Se pierden parte de los primarios (frutas, flores, verdes) y aparece el típico bouquet de crianza en barrica. El otro bouquet será el que se produzca en la prolongación de su crianza en botella.

Cambios importantes en el sabor

La crianza modifica la astringencia y el amargor, cede cierto protagonismo a una cierta finura y complejidad.

 

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LOS RIESGOS DE LA CRIANZA EN BARRICA

Los riesgos de la crianza en barrica pueden afectar por una parte al estilo del vino envejecido, debido a una deficiente selección del tipo de barrica utilizada, o también a un tiempo de crianza inadecuado por exceso o por defecto, y por otra parte, a la alteración del vino debida a las siguientes causas:

  • Oxidación debida a una excesiva permanencia del vino en la barrica, o a la existencia de un importante espacio vacío dentro de la misma, o a un sistema de cierre inadecuado.
  • Excesivo aumento de la acidez volátil, producido por un desarrollo de las bacterias acéticas en la superficie del vino, acompañado de la formación de acetato de etilo que presenta un fuerte y característico olor. Incrementos de la acidez volátil en los vinos envejecidos son normales cuando no sobrepasa los niveles de 0,1 a 0,2 gramos/litro en un año. Al tratarse de una alteración de tipo aerobio, todas aquellas condiciones de la crianza que suponen un contacto del vino con el aire aumentan el riesgo de que ésta se produzca, siendo además la temperatura elevada otro factor a tener en cuenta.
  • Formación de velos de levaduras sobre la superficie del vino, que pueden comunicar a los vinos olores y gustos anormales, destacando especialmente los producidos por la Brettanomyces/Dekkera, que produce etil-4-fenol de desagradable olor a cuero o a sudor de caballo.
  • Formación de mohos en las bodegas de crianza excesivamente húmedas, y también en la parte exterior de las barricas con fugas de vino, que pueden llegar a contaminar aromáticamente los vinos, y especialmente si existen dentro de los locales materiales tratados con cloro o desinfectantes del tipo clorado.

Las operaciones de trasiegos y de rellenos son de gran importancia para evitar estos problemas, así como la utilización del anhídrido sulfuroso de manera juiciosa, tanto manteniendo un cierto nivel en el vino, como también utilizándolo después en las operaciones de lavado como desinfectante del interior de las barricas, y por fin contando con las adecuadas condiciones de higiene del local destinado a la crianza.

BENEFICIOS DEL ENVEJECIMIENTO EN BARRICA: 

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Fuente: vinopack.es

¿Cuánto tiempo dura un vino y cuándo beberlo?

La crianza o envejecimiento del vino no sólo se produce en la cubas o barricas, también ocurre en las propias botellas de vino, tanto en la propia bodega productora como en la del consumidor. El vino evoluciona, por tanto, en la botella.

Pero, ¿cuánto tiempo dura el vino en la botella? Y sobre todo ¿cuándo beberlo? Desde Wine At Home, firma líder en fabricación de cavas para conservación de vinos, nos responden a esta y otras cuestiones.

Las condiciones de crianza de un vino dentro de una botella son generalmente de reducción, aunque también de oxidación debido a que puede producirse una entrada de aire dentro de la misma, especialmente durante su permanencia en la bodega productora, teniendo ésta diverso origen.

En primer lugar, en una botella estándar -de 75 cl.- recién llenada y taponada, puede existir una pequeña cantidad de aire situada en el gollete y sobre la superficie del vino que procede del llenado de la botella, así como del aire disuelto durante la misma operación, que puede variar en función del tipo de llenadora. Unas pequeñas décimas de ml. de aire que durante las primeras semanas y meses siguientes al embotellado provocarán una microoxigenación del vino.

Por otro lado la falta de hermeticidad del tapón de corcho, en caso de usarse este cierre, por encontrarse inicialmente en expansión, y también por el propio aire contenido en el corcho, contribuirá a esta microoxigenación.

También es importante destacar las variaciones exteriores de temperatura, que provocan dilataciones y contracciones del vino, que pueden ‘bombear’ aire hacia el interior de la botella en cantidades muy importantes. Una diferencia de 15° C de temperatura, admite o expulsa un volumen de aire o vino del orden de 4 ml, que corresponde a una entrada de oxígeno de unos 0,4 a 0.8 ml por cada cambio térmico. Este hecho puede suceder tanto en la guarda inicial en la bodega productora como en el propio domicilio del consumidor, por tanto resulta vital para mantener la calidad del vino evitar las oscilaciones de temperatura.

Con unas buenas condiciones de guarda en botella, con una temperatura baja y constante, unido a un adecuado llenado de la botella en la bodega, con la utilización de un buen tapón de corcho u otro material adecuado y hermético, y conservando las botellas en posición horizontal o invertida, para que el corcho permanezca elástico y en contacto con el vino, entonces las cantidades de oxígeno que pueden penetrar en la botella se pueden considerar nulas, pudiendo de este modo referirse a una crianza realizada en un ambiente reductor, exclusivamente.

Los problemas que el tapón de corcho viene ocasionando a los vinos embotellados, en unos casos por una cesión de sustancias aromáticamente defectuosas (el más común es la contaminación por TCA), o en otros casos derivados por una falta de hermeticidad, hacen que en la actualidad se esté cuestionando la utilización de otros sistemas alternativos para el cierre de las botellas que, rituales aparte, ofrezcan mejor hermetismo al vino.

En todo caso, durante la crianza en botella se busca y se produce una disminución del potencial oxidativo del vino que favorezca la formación del color, una mayor complejidad aromática y suavidad en el vino debido a la polimerización de alguna de sus suntancias (polifenoles).

LA CURVA DE CALIDAD DEL VINO

La crianza en botella se desarrolla según una curva de calidad, que toma forma de campana invertida, llegando a un máximo al cabo de unos meses o años, depende del vino, y decayendo con una mayor o menor rapidez hasta llegar a anularse haciendo el vino imbebible.

La duración de esta curva también depende del tipo de vino y de las características de su añada, pudiendo en algunos grandes vinos tintos llegar a superar los 40 a 50 años, mientras que en otros, este período puede ser de tan sólo unos meses.

En casos muy puntuales, los grandes vinos dulces y generosos pueden incluso llegar a vivir un tiempo superior a los 100 años.

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Se distinguen por lo tanto tres etapas en la evolución del vino en la botella:

Fase de desarrollo

En esta fase de crecimiento el vino, una vez embotellado empiezan a desarrollar los fenómenos antes descritos, que mejoran su calidad, incrementándose paulatinamente su calidad durante un período variable, y pudiendo pasar por unas etapas de oscilación previas, motivadas por la recuperación del vino de las operaciones del embotellado.

Fase de apogeo

En esta fase de plenitud, donde el vino alcanza su máxima calidad, que mantiene durante un período relativamente dilatado.

Fase de declive

Donde el vino una vez alcanzada su máxima calidad, inicia un camino descendente, hacia su «muerte». Esta etapa puede ser de mayor o menor duración, dependiendo de las condiciones ambientales y de cómo conservemos las botellas.

 

Por todo ello, la mejor manera de establecer la idoneidad de consumo de un vino a efectos de la curva de calidad es probarlo. Es conveniente guardar varias botellas del mismo vino y añada e ir abriéndolas a lo largo de varios meses para comprobar su evolución y su momento óptimo de consumo. La recomendación de consumo de la propia bodega también puede resultar un dato orientativo fundamental.

Fuente: vinetur.com

¿QUÉ QUIERE DECIR “LA AÑADA” DE UN VINO?

¿Qué son las añadas del vino?

La añada de un vino hace referencia al año en el que las uvas han sido recolectadas, así de fácil. Nos indica si han crecido en unas condiciones óptimas o han sufrido desatinos meteorológicos. Esta información aparece con frecuencia en la etiqueta frontal, pero puede estar en la contraetiqueta, el cuello de la botella o incluso en el corcho. Hay todo un aura alrededor de los vinos que muestran su añada, pero para nada guarda relación directa con la calidad del vino.

¿Cómo se clasifican?

Las añadas se pueden clasificar en regulares, buenas o excelentes atendiendo a unos criterios. Esta clasificación la realizan los Consejos Reguladores en función de las condiciones climatológicas concretas del año en la zona vitivinícola. La calificación de la añada ofrece una información orientativa de la calidad del vino, ya que se hacen según la media climatológica. Puede darse el caso, en el que una añada se califique como regular debido a una sequía, pero sí un microclima de esa zona no se ha visto afectado, ahí la cosecha puede ser buena. Por eso dicha información es relativa.

¿Es importante para el consumidor?

El vino es el resultado del terreno y la climatología que cambia cada año, por eso no hay dos añadas iguales. A la hora de comprar un vino este dato nos servirá para seleccionar la calidad y para escoger las mejores cosechas de zonas de producción vitivinícola donde hay variaciones climatológicas significativas, como es el caso de Europa. En California, Sudáfrica, Australia o Chile hay variaciones de vendimias. pero no tan acusadas como en Europa.

La añada sólo nos va a aportar una información del vino que sí puede ser un signo de calidad, pero tampoco es decisivo a la hora de comprarlo. Un vino desprovisto de añada puede ser de la misma calidad o superior.

¿Es imprescindible indicar la añada?

El mundo del vino es muy variado, por eso nos gusta tanto. Hay mucha tradición, pero también mucha innovación. Puede darse el caso en el que una bodega decida elaborar vinos combinando añadas, por lo que no tendrá ninguna concreta. Esto se hace por cuestiones económicas o de marketing o por los gustos del enólogo…Indicar la añada también es un argumento de marketing. Es ahí donde entra en juego el avezado comprador y sus criterios de elección del vino.
Fuente: vinopack.es